¿Por qué los niños se resfrían tanto?

Niño resfriado

Un resfriado tras otro. ¿Por qué los niños se refrían con tanta frecuencia? Es el motivo de preocupación principal de los padres en esta época del año. Mocos, malestar, fiebre, dolor de garganta y tos, es lo mas común en las consultas pediátricas. El promedio de resfriados de un niño por año es de 6 a 10 o incluso más. No es de extrañar que sea la primera causa de consulta médica y ausencia escolar.

¿Cuando se resfrían más?

Durante los meses de otoño e invierno es cuando nuestros hijos suelen enfermar más frecuentemente. La calefacción y el aire frío resecan las membranas nasales, lo cual facilita la propagación de estos virus. Además en invierno pasamos más horas en sitios cerrados, donde los virus se propagan de una persona a otra con más facilidad.

Debemos de tener en cuenta que sus sistemas inmunitarios aún no están totalmente desarrollados, lo que los hace más vulnerables. Además existen más de 200 virus que producen el resfriado. Tendría que pasarlos todos para ser inmune. La exposición a ellos consigue reforzar sus defensas y le confiere inmunidad.

La higiene nos ayuda a mantenerlos a salvo de los gérmenes. Lavarles las manos, sonarle la nariz, y lavarle la carita. Y llévalo al pediatra, seguramente sea un simple virus pero hay que descartar bronquitis, tos ferina, y otros virus más peligrosos. Además el médico te dará las pautas a seguir para aliviar los síntomas de tu pequeño.

Podemos ayudar a aliviar las molestias de estos catarros. ¿Cómo?

Utiliza gotas salinas o de solución fisiológica y limpia las fosas nasales para aliviar la congestión nasal.

Coloca un humificador de agua fría para aumentar la humedad en las habitaciones.

Utiliza algunas gotas o jarabe para la tos (pregunta a tu pediatra cuales son las más apropiadas para la edad del niño). Esto les calmará el dolor de garganta.

Coloca vaselina debajo de la nariz, para disminuir la irritación.

Dale un baño tibio o colócale la manta eléctrica para el dolor muscular.

Dale un baño de vapor para ayudarle a respirar mejor.

No obstante, uno de los consejos más importantes es que procuremos que nuestro hijo beba mucho liquido, agua o zumos, ya que durante la fiebre o producción de mucosa se pierden muchos líquidos. Pero no debemos darles bebidas con cafeína ya que éstas aumentan el riesgo de deshidratación porque suelen hacer orinar más frecuentemente. En cuanto al apetito, es mejor dejar que coma cuando el niño tenga hambre, ya que el malestar puede quitar el apetito.

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