Cuida tus joyas. Aprende cómo limpiarlas y mantenerlas.

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Nuestras joyas tienen mucho valor, no solo económico, sino muchas de ellas sentimental. Un regalo de un familiar, una joya de nuestra madre o una antigüedad de nuestra bisabuela será un tesoro para nosotros. Por ello debemos cuidarlas y mantenerlas como el primer día. Aquí te explicamos cómo limpiar las joyas que tanto apreciamos.

Cómo limpiar las joyas

Aquí os contaremos los procesos para limpiar las joyas, recomendado por joyeros profesionales, para mantenerlas impecables.

Diamante:

Hay que tener en cuenta que el diamante es el mineral más duro de la naturaleza pero un golpe fuerte podría romperlo. Por lo que para ciertos trabajos es recomendable quitárselo.

Se limpiará regularmente sumergiendo la joya en una mezcla de amoniaco y agua o bien con un detergente suave, eliminando el polvo y suciedad con un cepillo muy suave para llegar bien a las aristas y pequeños recovecos de la pieza.

Después secaremos bien la joya antes de guardarla, cogiéndola por los bordes sin tocar el diamante con los dedos una vez esté limpio.

Piedras preciosas:

Casi todas las piedras preciosas naturales son tratadas o mejoradas (excepto los diamantes) con tratamientos especiales, por lo que lo más recomendable es preguntar a nuestro joyero por la forma de limpiar esa pieza en concreto.

Si las limpiamos con un paño húmedo después de cada uso, garantizaremos que estén limpias siempre y no necesiten mantenimiento. Es aconsejable cada dos años llevarla a nuestro joyero para una limpieza profesional.

No exponga este tipo de gemas preciosas al agua salada o productos químicos como el cloro o detergentes. Estos productos químicos pueden deteriorarlas. De igual forma intente mantenerlas alejadas de la laca del pelo, perfumes y otros productos abrasivos. 

Lo mejor es ponernos las joyas cuando vayamos a salir y quitárnoslas cuando volvamos, antes de desvestirnos y desmaquillarnos. No podemos olvidar limpiarlas bien antes de guardarlas.

Perlas:

Lo más recomendable para este tipo de piedra es frotar una a una cada perla con un paño suave de algodón humedecido levemente con una solución de dos tazas de agua tibia con unas gotas de lavavajillas neutro.

De todas manera la grasa natural del cuerpo les proporciona brillo por lo que después de su uso basta con pasar un paño de algodón. Si lo hacemos en cada uso, las mantendremos en perfecto estado.

Oro:

Orfebre trabajando en taller de joyeríaPara nuestras joyas de oro sumerge éstas en un litro de agua con un poco de gel de lavar los platos, frotándolas suavemente con un cepillo suave. Enjuaga con agua tibia y seca las piezas al aire. Si están oscurecidas o amarillas agrega unas gotas de amoniaco al agua jabonosa.

Plata:

Este metal es muy suave, por lo que fácilmente se puede rayar. Para limpiar piezas de plata solo se usará un poco de agua y con un trapo le sacaremos brillo.

 

Antes de la limpieza debes de comprobar:

  • Que no tenga ninguna piedra o pieza suelta.
  • No hacerlo en el fregadero o lavabo sin haber tapado antes el desagüe.
  • Guardar las joyas separadas en sus propias cajas o bien en bolas de algodón.
  • Nunca tire del paño si encuentra resistencia, puede que se haya enganchado y al tirar se suelte alguna piedra.
  • No limpiemos las joyas más de dos veces al mes (especialmente las que tienen piedras preciosas).
  • Los cepillos que utilicemos deberán ser usados sólo para esto ya que si es viejo o ha sido usado para otra cosa puede tener residuos que deterioren la pieza.

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